Programa Nacional Agroindustria 
y Valor Agregado – Proyecto Integrador 
Procesos Tecnológicos para Agregar 
Valor en Origen en forma Sustentable
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Publicaciones --> Opiniones y Comentarios de Técnicos del PRECOP

Septiembre 2012

Visión Futura del País y la Producción del Agro. 
Más valor agregado en origen con más productores integrados a la cadena de valor.

   

    

Ing. Agr. M.Sc. Mario Bragachini 
INTA E.E.A. Manfredi
 

  1. ¿Cuál es la Visión de INTA del futuro productivo del país en su producción agropecuaria? 

La visión del INTA sobre el futuro del sector agropecuario agroalimentario argentino es la misma que la del Estado Nacional y eso se ve reflejado en el Plan Estratégico Agroalimentario (PEA 2020) que en septiembre de 2011 lanzó el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.

En el PEA 2020 queda bien en claro que en el país existen más de 35 cadenas agroalimentarias que merecen ser atendidas y sinergizadas estratégicamente para que crezcan en su producción y productividad, agreguen valor en origen a la materia prima (principalmente a los granos por ejemplo), los transformen en alimentos balanceados para animales, transformándolos posteriormente en proteína animal carne, leche, cerdo, pollo (carne y huevo), peces y posteriormente y a través de Pymes asociativas esas proteínas y/u otros productos agroalimentarios sufran en origen un proceso industrial secundario para transformarlo en alimento de góndola con destino al mercado interno y de exportación. Industrializar el campo argentino con más productores es el objetivo del Proyecto INTA PRECOP – Valor Agregado en Origen.

Este proceso no se da solamente en las cadenas de proteína animal/sorgo/trigo, sino que existen muchas otras industrializaciones, como ser la molienda seca y húmeda de maíz o bien procesos bioenergéticos como el etanol y/o el biodiesel de soja o bien el biogás industrial a partir de la biodigestión de la planta entera de maíz o sorgo picado fino y ensilado, esto último para zonas donde la energía de red (gas/electricidad) sea una limitante para el desarrollo de la región.

También los granos pueden sufrir molienda seca para obtener: polenta, sémolas, harinas, salvados, cereales (copos), etc. Con trigo algo parecido, harinas para procesos de panadería y fideos, etc., etc. Granos como la soja, maíz y trigo pueden ser industrializados cada uno de ellos en más de 60 productos distintos no solo alimenticios sino también como productos industriales como pegamentos, tintas, bioplásticos, etc. También existen alternativas de industrialización en origen con la cebada (maltería) y para la avena (avena arrollada), por ejemplo.

Existen muchas posibilidades de desarrollo de cadenas integrando verticalmente a los productores dentro de los cultivos intensivos regionales para alcanzar un saldo exportable de alto valor agregado como ser: algodón, maní, arroz, caña de azúcar, colza canola, otros.

Las cadenas de legumbres secas, ofrecen mucha importancia estratégica para agregar valor en origen a nivel de Pymes, garbanzo, lentejas, arveja por ejemplo.

En estas cadenas de legumbres secas se puede seguir industrializando más allá de la selección por calidad de los granos avanzando hacia procesos como harinas para sopas y otros alimentos; además del consumo de grano en forma directa que ya de por si agregan valor y demanda laboral en origen.

Argentina puede producir más de 8 M/t de carnes en el 2020 (un 70% más que lo actual) y exportar con alto valor agregado (carne bovina, pollo, cerdo, carne ovina, pescado, etc.). Hoy Argentina importa cerdo, se exporta carne vacuna muy por debajo del potencial, se exporta el equivalente de 3.000 M/litros de leche industrializada (se producen 12.000 M/litros y se pueden producir 16.000 M/litros en el 2020), todo un desafío lo constituye el desarrollo de nuevos productos y mercados.

Está claro que la soja, el maíz, el trigo, el girasol y sorgo, la alfalfa pura y consociada son los cultivos que se llevarán el 80% del área de siembra de Argentina que está en el orden de las 33 M/ha de siembra con 3 M/ha de doble cultivo; otros cultivos y el área de fruti-horticultura hacen hoy un área de cobertura de 31/32 M/ha supuestamente arable, pero la realidad es que el 82% del área se realiza en siembra en directa y esa definición ya quedó obsoleta porque lo que se hace en Argentina es sembrar sin labranza y con cobertura de residuos dejando los procesos naturales de formación de suelo lo menos alterado posible.

El sistema productivo argentino es sustentable porque no quema MO con la labranza, reduce el 60% el consumo por hectárea de gasoil respecto al sistema tradicional, utiliza semilla con modificación genética que reduce al mínimo el uso de agroquímicos y como si fuera poco transforma parte de los granos en energía renovable reduciendo el aporte de carbono por quema de combustible fósil. Pero la palabra sustentabilidad incluye lo económico y social de un sector y en ese sentido se observa el sistema argentino con debilidades, ya que se acentúa el proceso de concentración de tierras. Los puestos por hectárea decrecen sin sustitución y poca actividad de inversión productiva; los pueblos netamente agrícolas tienen solo crecimiento económico pero denotan una involución en el desarrollo sustentable, no ofrecen oportunidad para los jóvenes ni para la inversión productiva exportando RR.HH. calificados y exportando el saldo económico hacia las grandes ciudades en actividades fuera del sector. Frente a esta realidad la propuesta debe ser un plan estratégico del sector que contenga un salto de producción, de productividad de generación de puestos de trabajo genuinos, o sea agregado de valor en origen (VAO), todo con equidad de distribución de rentas, o sea un salto de desarrollo sustentable del sector con una mejora de la calidad de vida a nivel de la familia rural y del territorio en general un futuro agroindustrial y agroalimentario y ese plan es el PEA 2020.

El PEA 2020 es un plan que proyecta transformar un país agropecuario que produce exitosamente materia prima para elaborar 400 M/raciones de alimento y que industrializa hoy solo un 22,8% llevándolo al año 2020 a un promedio de 41%, esto más el aumento de producción de grano en un 57% al 2020 con 157 M/t permitiría elevar las exportaciones de 39.000 M/U$S (en 2010) a 100.000 M/U$S al 2020 con un fuerte incremento de las exportaciones de manufacturas de origen agropecuario y una creciente demanda de puestos de trabajo en los lugares donde se produce la materia prima (en origen). Industrializar la ruralidad, recuperar horas de trabajo por hectárea, fomentar el arraigo con sustentabilidad, promover el desarrollo local y territorial. 

  

  1. ¿Cómo se potenciaría esta realidad en el marco de la política de agregado de valor?

La Argentina será en el 2020 un país líder en el sector agropecuario, agroindustrial y agroalimentario.

Para que ello ocurra se está generando en el país un trabajo desde al MAGyP y el INTA, más el Complejo Cooperativo Argentino y otras instituciones públicas y privadas una fuerte concientización a nivel de productores genuinos sobre la necesidad de superar el compromiso de la producción primaria que hoy con la tecnología empleada requiere en promedio solo 1,6 horas/hombre/hectárea/año en una secuencia de trigo/soja/maíz en siembra directa con semilla modificada genéticamente y máquinas de última generación (en el año 1993, 20 años atrás, la demanda de trabajo para idéntica actividad era de 12 horas/hombre/ha/año). Claro está que la tecnología aplicada permitió ser uno de los países de mayor eficiencia productiva de Latinoamérica y ello implica que se dispone de grano en origen a un precio muy competitivo globalmente y en muchos casos a un valor un 50% más barato que cualquier importador en destino (oportunidad para la industrialización y/o transformación en origen).

La pregunta es por qué Europa, China, India y otros importadores industrializan exitosamente nuestros granos, los transforman en proteína animal y/o productos de consumo humano directo en forma exitosa y rentable partiendo de una materia prima de un valor duplicado. La respuesta requiere del análisis de múltiples factores y actores que merecen cambios y aggiornamiento y además el valor excepcional y coyuntural de los granos le permite al país tener balanza comercial positiva y crecer a taza china en los últimos años. Pero para mantener y mejorar la renta per cápita, la equidad, la sustentabilidad, el nivel de puestos de trabajo en origen, fomentar el arraigo rural y orientar al desarrollo local y territorial con más inclusión. Se requieren cambios de paradigmas productivos, ser el granero del mundo no nos lleva a un país inclusivo y sustentable.

El objetivo es industrializar la ruralidad y para ello se debe recuperar el compromiso social empresarial, agregar horas de trabajo por hectárea, aumentar la renta, por lo tanto es necesario invertir y adquirir escala y ello se logra mediante el asociativismo con otros productores que constituyen unidades de negocios independientes, competitivas, capaces de avanzar e integrar al productor en la cadena de valor de la producción agroalimentaria, todo ello con un concepto de distribución equitativa de la renta creada societariamente. "Asociativismo Moderno"

Empresas Pymes con toda la tecnología para lograr ser competitivos y sustentables en el tiempo.

La política de incentivo al valor agregado en origen ya tiene más de 7 u 8 años, está claro que se grava con altos impuestos a la exportación de materia prima y no a los productos elaborados y eso tiene varios años de continuidad y constituye una oportunidad, ya que la materia prima para iniciar cualquier negocio de industrialización y transformación en origen sufre una fuerte depreciación por impuestos y por altos fletes internos hasta el puerto, eso solo ya es una oportunidad para ganar. El proceso de agregar valor a los granos en origen está altamente probado que significa ganar/ganar.

El VAO es más trabajo local, más renta, más desarrollo del territorio, en ese paradigma las figuras políticas son los intendentes de los pueblos del interior y ese cambio se logra primero con análisis prospectivo del mejor potencial productivo de la zona y luego con reuniones de información, motivación y capacitación para avanzar en un plan estratégico de la zona, participativo y consensuado con la comunidad socio-productiva y allí el Intendente y la comunidad deben encargarse de generar las mejores condiciones socio-políticas y las obras de infraestructura que faciliten y ordenen el crecimiento sustentable en lo económico, educativo, capacidades de formación de RR.HH. y las obras necesarias en comunicación, transporte, energía (electricidad-gas) y el ordenamiento industrial-agroalimentario, terminando con la creación de parques industriales, parques agroindustriales, parques agroalimentarios, parques bionergéticos si es necesario, todo cumpliendo con las normas de gestión ambiental para que sea sustentable y amigable con el ambiente.

Y como el crecimiento y desarrollo debe ser regional comienza la vinculación de los actores socio-políticos de la región para avanzar en lo estratégico del ordenamiento regional del territorio siendo en este sentido muy útil y estratégica la formación de consorcios, cluster, asociaciones, quienes deben tener planes estratégicos para el desarrollo de los sectores. 

  

  1. ¿Cuál es la percepción futura del crecimiento de las ciudades del interior del país y la evolución de sus actividades económicas?

Está claro que en el país existen unidades productivas medianas, pequeñas y grandes que teniendo una visión estratégica del crecimiento de las actividades agropecuarias, agroindustriales y agroalimentarias fueron creciendo en forma exponencial, mientras que otras localidades que se quedaron bajo el paraguas de la producción primaria centrando su actividad solamente en el cultivo de soja fueron perdiendo protagonismo y competitividad y no crecieron y si crecieron lo hicieron solo económicamente pero no se desarrollaron. Hay muchos ejemplos en este sentido, ciudades viejas con mucho dinero pero sin oportunidades de reinserción laboral para los jóvenes, así pasan a ser ciudades de viejos, ciudades y pueblos sin futuro y esa realidad indica que nadie reinvierte sus ganancias en un pueblo sin futuro.

No se puede desarrollar una población solo con la renta de la tierra, eso es solo para pocos, hay que agregar valor en origen y generar actividad con trabajo genuino, compromiso social empresarial, generar cámaras, cluster, colegios de oficios, universidades, etc., el conocimiento genera la innovación productiva y esto genera desarrollo local sustentable. Muchos por desconocimiento y otros por conveniencia tratan de asociar la aplicación de buena tecnología en la producción primaria con una necesaria escala productiva y eso como el único camino al éxito empresarial de la actividad agrícola. Está bien comprobado que los pooles de siembra no cuidan el recurso suelo, no realizan un buen manejo de los cultivos y no obtienen buenas productividades; las diferencias las obtienen mediante el manejo económico financiero de la compra de los insumos y la venta de la producción, como así también de una alta eficiencia de capacidad laboral instantánea de sus escasos empleados por hectárea.

Hoy existen pooles de siembra que en total emplean menos de 1,6 horas/hombre/ha/año, es decir que cada 1.000 hectáreas emplean 1.600 horas, o sea que es el empleo de 4,2 meses de una persona (esto incluye barbecho químico, siembra, control de plagas y enfermedades, cosecha, almacenaje y comercialización).

Los productores y sus familias que trabajan 1.000 hectáreas de producción de grano y realizan todas las tareas de campo con máquinas propias pueden emplear quizás el doble de tiempo por hectárea, es decir 3,2 horas/hombre/ha/año, lo cual ocupa plenamente el equivalente a un empleo por 9 meses, pero como hay tareas superpuestas debe ser más de una persona la afectada a las tareas de campo en forma puntual y a veces 3.

Suponiendo que las 3 personas constituyen 3 familias rurales integradas por 4 personas (una esposa y dos hijos) con uno de los hijos en edad para trabajar y otro para colaborar, estaríamos en un escenario de 3 x 3 = 9 personas con capacidad de trabajo al menos 10 meses al año, lo cual multiplicaría la capacidad laboral de 3.200 horas a 14.400 horas/año que dividido por 1.000 hectáreas serían unas 14,4 horas/ha/año frente a lo que posee el pool de 1,6 horas/ha/año; se hace poco competitiva esta comparación si se pretende hacer lo mismo que el pool de siembra. "Vaso medio vacío…"

Pero si el productor genuino valoriza competitivamente la capacidad laboral que dispone y agrega valor a su producción, seguramente será competitivo frente a cualquier pool de siembra. El desafío es encontrar la mejor forma de sacar ventajas de la capacidad de ocupación laboral disponible todo el año en esas supuestas 1.000 hectáreas que se siembran todos los años con cultivos.

Muchas serán las alternativas que se deben buscar como solución y no es precisamente sentarse a esperar cambios de políticos o políticas milagrosas que puedan cambiar por salario la capacidad ociosa que se dispone y que bien aprovechada ofrece un futuro excepcional para el desarrollo sustentable del sector y la mejora de la calidad de vida de la familia rural y la comunidad toda.

Cuando se habla de VAO, el INTA PRECOP, preocupado y ocupado de recuperar la competitividad del productor genuino habla de nuevas formas de agregar valor a los granos en origen y eso indica avanzar en la demanda laboral y cuando esa capacidad está disponible y se cambia por empleo genuino y se multiplica la renta, es evidente que la familia rural recupera la competitividad frente a cualquier otro actor foráneo; fundamenta el arraigo y la necesidad de volver a vivir de manera digna en el lugar de trabajo como lo es en todas partes del mundo agrícola.

El productor agropecuario en el mundo vive en el campo, salvo raras excepciones. Eso ocurre en Brasil, Paraguay, Rusia, Kazakstán, Ucrania, EE.UU., Canadá, países de Europa Central, etc. y en esos países el fantasma de competitividad de pool de siembra no existe.

Ejemplo de cómo se multiplica el desarrollo de puestos de trabajo con el VAO:

Cada 10.000 toneladas de grano en la producción primaria se generan 15 puestos de trabajo, en cambio si se participa de toda la cadena se genera hasta:

  • 553 puestos de trabajo en la cadena del trigo desde la producción primaria hasta la industria

  • 715 puestos de trabajo en la cadena porcina desde la producción primaria hasta la industria

  • 405 puestos de trabajo en la cadena aviar de carne y huevo desde la producción primaria hasta la industria

  • 668 puestos de trabajo en la cadena láctea desde la producción primaria hasta la industria

  • 1.153 puestos de trabajo en la cadena bovina de carne desde la producción primaria hasta la industria

El aumento de la renta también es muy importante en la medida que se agrega valor a la producción primaria.

Por ejemplo: En la cadena láctea el valor agregado de un queso duro Reggianito partiendo de un kilogramo de alimento base o grano y balanceado para producir un litro de leche de 0,63 $/kg se pasa a 1,55 $/lts la leche cruda que cobra el productor a 35 $/kg para producir un queso duro de fábrica que dividiendo los 13 lts/leche para producir un kilogramo de queso duro daría un valor relativo del litro de leche de $ 2,69, pero hasta llegar a un kilogramo de queso fraccionado de primera marca que vale 103 $/kg se llega a aumentar 163 veces el valor del costo del kilogramo de alimento que se utilizó para obtener un litro de leche y 63 veces de incremento de valor si se parte del valor del litro de leche que adquiere la industria o lo que percibe el productor lechero.

EJEMPLO DE LA CADENA LACTEA - Valor agregado en un queso duro: Reggianito


SUBSECRETARÍA DE LECHERÍA - MAGyP

 

Esto es solo un ejemplo, pero en la cadena del cerdo las cifras son más contundentes y lo que es más importante es que las oportunidades están al alcance de todos los productores que entiendan el nuevo paradigma de industrializar la ruralidad y fomentar las causas y efectos que devuelvan el arraigo y transformen los "pueblos de viejos" en pueblos con desarrollo sustentable y donde los jóvenes tengan futuro y las personas de edad tengan proyectos.

Las personas de edad que tienen nuevos proyectos nunca serán consideradas viejas.

La Argentina del área pampeana núcleo es un modelo único, no existen en ninguna parte del mundo campos sin vida rural, campos solos que producen granos, en algunos casos ocasionales inversionistas que apuestan como en la bolsa y tercerizan todas las actividades con cero inversión productiva en la zona, con cero compromiso social empresarial, con cero empleo directo y en muchos casos desplazando a los nativos del lugar, lo que en nuestro país llamamos pooles de siembra.

No hay en Argentina dos gobiernos nacionales, existe uno solo para todos y cuando algunas ciudades y pueblos del interior logran avanzar y otros no, se debe creer siempre en los pueblos que avanzan porque demuestran que se puede… Además es necesario dejar de confundir gobierno de turno con Estado, el Estado somos todos y estará siempre presente.

 

  1. ¿Cómo idealiza la realidad cotidiana de estas ciudades en este contexto, la actividad de su gente y las posibilidades que se abrirán en esas localidades?

Frente a la idea y objetivo de industrializar la ruralidad en el 1º Congreso de Valor Agregado en Origen y 11º Curso Internacional de Agricultura de Precisión del 18, 19 y 20 de julio en INTA Manfredi asistieron 4.500 personas, pero lo más destacado fue la presencia de 358 intendentes, (fueron invitados los 2.540 que existen en el país), fue un gran avance lo conseguido por el INTA y la excepcional respuesta de los intendentes. La comunidad de cada pueblo con el poder del voto en sus próximas elecciones tendrá la oportunidad de elegir a los mejores representantes que ofrezcan un proyecto de crecimiento y desarrollo sustentable de generación de empleos estratégicos a partir del valor agregado en origen a la producción primaria de la zona, más trabajo, más renta, más equidad, más tributo, menos gastos sociales, más obras de infraestructura, más educación estratégica, más parques industriales/agroalimentarios, más desarrollo local sustentable con ordenamiento territorial, en el esquema queda en claro la fuerte articulación público/privada de la propuesta y es por ello que en cada pueblo o ciudad del interior productivo es conveniente la conformación de una "Mesa de Gestión Local" para difundir y gestionar este proceso. La misma debería estar formada por las instituciones públicas y privadas de la localidad tales como municipio, asociaciones de productores, grupos de empresarios, cooperativas, centros educativos, etc.

 

  1. ¿Cómo pretende el INTA PRECOP integrar la familia rural a las cadenas agroalimentarias de mayor potencial de cada zona?

El INTA PRECOP resume en una infografía cómo deberían integrarse verticalmente los sistemas productivos, desde el campo hasta las góndolas del mundo una vez satisfechas las necesidades locales de manera sustentable.

[CLICK PARA AMPLIAR]

 

La Argentina del 2020 con pueblos y ciudades del interior con desarrollo sustentable bajo la órbita de una sociedad con alto compromiso social empresarial, ordenado y guiado por un plan estratégico municipal y regional que estén en sintonía con el Plan Estratégico Agroalimentario PEA 2020.

  

  

Autor:
Ing. Agr. M.Sc. Mario Bragachini. 
Coordinador del Módulo Eficiencia de Cosecha del PRECOP Fase II. Coordinador del PPR Agricultura de Precisión y Máquinas Precisas. 
INTA Manfredi
 
EEA INTA Manfredi 
Ruta 9, km 636 CP 5988 Manfredi - Córdoba 
Tel: (03572) 493039 / 053 / 058 
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