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Gacetilla de Prensa: 02/2008  -  Febrero 2008

Cosecha de Maíz:
Cómo recuperar 30 M/U$S de los 150 M/U$S que se pierden durante la cosecha del Maíz anualmente?

  

 
Argentina en los últimos 5 años evidenció mejoras en la eficiencia de cosecha de maíz que permitieron reducir los niveles de pérdidas en un 35%, aumentando el saldo exportable del año 2007 en 51,7 M/U$S.

El nuevo desafío del INTA PRECOP para los próximos 3 años será aumentar un 20% la eficiencia de cosecha de maíz actual y recuperar 29,8 de los 149 M/U$S que se pierden anualmente durante el proceso de la cosecha de maíz en Argentina.
 

El área de siembra de maíz en la campaña 2007/2008 es de aproximadamente 4 millones de hectáreas, de las cuales se cosecharán como grano seco y húmedo unas 3,4 M/ha; 450.000 ha se utilizarán para forraje picado fino y 150.000 ha para pastoreo directo por sequía.

Si en las 3,4 millones de hectáreas el promedio de pérdidas durante la cosecha está en el orden de 250 kg/ha (*), lo que representa el 3,12% del rendimiento promedio calculado, las pérdidas equivaldrían a 850.000 t, valuadas en 149 M/U$S, de las cuales, con el equipamiento de cosechadoras y cabezales actuales se podrían recuperar fácilmente un 20% (50 kg/ha), equivalente nada menos que a 29,8 millones de dólares.

(*) En los últimos 4 años, como se sabe, el INTA viene trabajando con el proyecto PRECOP, que trata el tema eficiencia de cosecha y postcosecha de cereales y oleaginosas. Este trabajo ya dio sus frutos concretos de reducir las pérdidas y mejorar la calidad del grano en todo el proceso hasta que llega el grano a la industria. Pero aún, los buenos resultados logrados a nivel del productor, contratista y acopiador y el trabajo de investigación, desarrollo y extensión deben continuar permanentemente, ya que las pérdidas de cosecha en este cultivo, si bien han disminuido significativamente en los últimos años, todavía son elevadas y la brecha de potenciales mejora (es grande), y así lo indican además los 250 kg/ha actuales de pérdidas durante la cosecha evaluados en promedio, que duplican los valores alcanzados por países desarrollados como Estados Unidos, por ejemplo, con rendimientos un 20% superiores a los de Argentina.

Las evaluaciones realizadas por las distintas unidades del PRECOP (más de 70 evaluaciones realizadas en distintas provincias productoras con representatividad) durante 2005 / 2006 (**), arrojaron los siguientes valores de pérdidas promedios.

Tabla 1. Resumen de los valores de pérdidas obtenidos y las tolerancias para la Campaña 2006/2007. Fuente: INTA PRECOP, 2007.

Maíz

Pérdidas

Tolerancias para 8000 kg/h

kg/ha

% del rendimiento

kg/ha

% del rendimiento

Precosecha

54

0.67

0

0

Cosecha

196

2.45

156

1.95%

Total de Pérdidas

250

3.12

156

1.95%

(**) Las más de 70 evaluaciones de pérdidas fueron realizadas durante la Campaña 2005/2006 por los técnicos del PRECOP de las siguientes unidades: EEA Rafaela, EEA Oliveros, EEA San Luis y EEA Pergamino. Aclaración si el Maíz cosechado tiene un rendimiento menor a los 8.000 kg/ha, la tolerancia en kg/ha se mantiene constante o sea 156 kg/ha, también es pertinente aclarar que si el lote a cosechar presenta un gran porcentaje de plantas volcadas y/o arrancadas de raíz, las tolerancias de pérdidas son mayores.

 

Tabla 2. Distribución de las pérdidas por cosechadora entre cabezal y cola. (***) % relativo de pérdidas obtenido del 100% de pérdidas por cosechadora. Fuente: INTA PRECOP, 2007.

Cosechadora

196 kg/ha

Tolerancias para 8000 kg/h

kg/ha

% (***)

kg/ha

% (***)

Cabezal

141

72%

109

70

Cola

55

28%

47

30

  

Dónde se producen las pérdidas en maíz?

Dónde se producen las pérdidas en la cosecha de Maíz?
Fuente: INTA PRECOP, 2008.

 

Como se puede ver claramente en las evaluaciones de pérdidas durante el proceso de cosecha de maíz, la eficiencia de recolección del cabezal es la clave para reducir pérdidas, dado que en promedio el 72% de las pérdidas por cosechadora se debe a la recolección y el 28% a la trilla, separación y limpieza.

Cuando estos porcentajes son alterados, aumentando las pérdidas por la cola de la cosechadora, la causa generalmente es por mala regulación del cabezal (excesivo corte de plantas y aumento del índice de alimentación no grano) también puede contribuir el mal estado del cultivo (vuelco por causas climáticas o bien por ataque de gusano perforador del tallo - Diatraea).

Los cabezales de nueva generación desarrollados en Argentina están tecnológicamente preparados para trabajar con alta capacidad de trabajo y una alta eficiencia de recolección, equiparando a los mejores del mundo.

La tabla 3 da una idea clara de donde se producen las pérdidas en estos nuevos cabezales, dado que del 100% de las pérdidas por cabezal, el 82% es por desgrane de espigas y ello se debe a una mala regulación de las chapas espigadoras o bien a un cultivo de plantas y espigas muy desuniformes en su tamaño, cosechado con un cabezal sin kit de chapas espigadoras regulables desde la cabina del operador, o bien, un operario desmotivado para realizar las regulaciones convenientes.

Dentro de las pérdidas por cabezal los datos indican que se redistribuyen de la siguiente forma:

Tabla 3: Total de pérdidas por cabezal 141 kg/ha. (****) porcentaje relativo del 100% de pérdidas por cabezal. Fuente: INTA PRECOP, 2007.

Cabezal

Pérdida

Tipo de pérdida

Kg/ha

% (****)

Desgrane de espigas

115

82%

Espigas voleadas o no captadas

26

18%

Aclaración: durante la campaña 2007/2008 serán cosechados muchos lotes de bajo rendimiento, fuertemente afectados por la sequía de diciembre-enero, la cual presentaba plantas con espigas muy pequeñas y desuniformes, incrementando las pérdidas por "mordida de rolos espigadores", es decir, desgrane por cabezal y en muchos casos, algunos cabezales con chapas cubre rolos gastadas o bien demasiado cerradas en la cual la separación no es la adecuada. En esos casos se deberán tomar precauciones y hacer modificaciones especiales para adaptar los cabezales a esos lotes particulares de lo contrario las pérdidas serán muy importantes.

En resumen: para disminuir pérdidas durante la cosecha de maíz, el cultivo debe presentar uniformidad de diámetro de tallo y espiga, tener una caña sin daño de insectos y enfermedades, ausencia de vuelco y en lo posible, una uniforme maduración. Esto último afecta más a la calidad de la trilla, y por ende, a la calidad de grano entregado a la tolva de la cosechadora.

Todos estos factores, tienen que ver con la genética y el manejo del cultivo principalmente en la implantación donde es imprescindible disponer de una sembradora bien equipada y regulada; por lo tanto, en este informe se profundizarán los aspectos de manejo que condicionan la eficiente implantación (emergencia temporal y espacial uniforme).

Una vez maduro el cultivo y con la cosechadora en el lote, la tarea de lograr trabajar por debajo de las tolerancias de pérdidas es sencilla, si se cuenta con un buen cultivo, un buen cabezal y un excelente operario concientizado y capacitado para poner a punto del cultivo las regulaciones de altura del cabezal, posicionamiento de los puntones alzadores, velocidad del cabezal y su coordinación con la de avance de la cosechadora, apertura de las chapas cubre rolos (chapas espigadoras), etc.

También se deberá adoptar la velocidad de trilla y apertura de cóncavo, de acuerdo al diámetro de espiga y al grado de susceptibilidad al daño mecánico (genética y humedad de grano); en una máquina convencional queda limpiar y acondicionar los sacapajas, regular la apertura del zarandón y zaranda, como también, la velocidad del viento a las condiciones del cultivo, rendimiento, humedad, cantidad de material no grano y peso específico del grano.

Todo eso se debe conocer y regular en una cosechadora para acondicionar la regulación a la situación particular del lote.

Aclaración: durante las demostraciones de cosecha de "Agroactiva 2007", se evaluaron las pérdidas de cola de las 16 máquinas participantes y el promedio de estas pérdidas fue de 44 kg/ha, o sea un 20% menos que el promedio de pérdidas por cola evaluado en campos de productores.

  

¿Cómo debe ser el cabezal maicero actualizado?

  • Puntones y capos de perfil bajo y agudo, de fácil regulación, con sistema de plegado sencillo y de rápida remoción. Material de construcción liviano, preferentemente de plástico con diseño reforzado, capaz de penetrar debajo de plantas caídas, levantarlas y entregarlas individualmente erectas a los rolos de tracción.

  • Bastidor con un diseño de ángulo de trabajo tal que permita a los baldes de la cadena rozar el suelo en su punto más bajo.

  • Cadenas recolectoras con gran amplitud de ingreso de plantas y cucharas concéntricas de fácil regulación tanto en la velocidad como en la tensión.

  • Rolos espigadores o de tracción de perfil cuadrado, pentagonal o hexagonal de diseño tronco-cónico, con chapas plegadas de fácil recambio, o bien, rolos de bordes cortantes que realicen un quebrado del tallo sin llegar a cortarlo volviéndolo mas frágil. Estos últimos rolos son convenientes en la recolección de maíces con alta humedad como lo hace el productor de EE.UU., en cambio, en Argentina al cosechar más seco, provocan cortes de tallos. En un futuro cercano aparecerán cabezales equipados con rolos cónicos, los cuales mejorarán el bajado de la planta y permitirán una mayor velocidad de cosecha sin ingreso de plantas a la cosechadora.

  • Placas espigadoras con diseño que eviten el desgaste y el corte de plantas y, además, dispongan de fácil regulación mecánica, preferentemente hidráulica o eléctrica desde la cabina del operario, con un indicador de referencia ubicado en un lugar visible para el conductor.

  • Placas gramilleras de fácil regulación y resistentes al desgaste.

  • Válvulas de retención de espigas de goma, de buen diseño y fácil recambio.

  • Sinfín con gran altura de alas para espigas de gran tamaño, paso amplio y bajo régimen de giro. Alabes entrecruzados en su parte central para una mejor alimentación central de cilindro trillador. Palas entregadoras centrales con diseño tangencial para evitar el voleo de espigas. Zafes del sinfín de alta sensibilidad y duración; bancadas de giro del sinfín en la parte media de los cabezales de más de 13 hileras.

  • Pantalla de alambre reforzada ubicada sobre el embocador para evitar el voleo de espigas por parte del sinfín.

  • Puntones laterales de diseño agudo, de perfil suave y alto, con su parte superior ancha para guiar a las plantas sin provocar el desprendimiento de espigas.

  • Cabezales livianos, con facilidad de adaptación a las diferentes distancias entre hileras de 52,5 a 70 cm.

  • Cajas de mandos construidas de material liviano y equipadas con zafes individuales por hilera (cuerpo), con alta sensibilidad y duración.

  • Facilidad de adaptabilidad de la velocidad de giro del cabezal para diferentes estados del cultivo y cosechadoras; en un futuro cercano, las cosechadoras tendrán como equipo estándar regulación de la velocidad del cabezal coordinado automáticamente con la de avance de la cosechadora.

  • Equipamiento de seguridad completo, en lo posible bajo normalización IRAM, protección de todos los órganos en movimiento, calcomanías de alerta y de regulaciones elementales, detalles instructivos de funcionamiento y operación para mayor regularidad.

  • Diseño del cabezal con adaptabilidad sencilla a los cambios de distanciamiento entre hileras.

  • Manual de mantenimiento y funcionamiento correcto, con regulaciones básicas de acuerdo al estado del cultivo.

  • Buena asistencia mecánica y servicio de atención al cliente con disponibilidad de repuestos en todo el país.

 

¿Cómo será la cosechadora de maíz del futuro?

  • Tendrá un aumento en la capacidad de la tolva de la cosechadora. Esto favorece el manejo del grano durante la cosecha de maíces de alto rendimiento.

  • Las cosechadoras usarán en la totalidad del parque, rodados altos y anchos, de carcaza radial. Con tolvas llenas (8.000 kg), pueden llegar a provocar compactación del suelo, pero siempre será menor que lo que pueda hacer el pasaje innecesario de la tolva junto al tractor paseando dentro del lote. Para disminuir la compactación y aumentar la transitabilidad y estabilidad lateral de las cosechadoras, y a la vez, reducir su ancho de transporte, existen varias alternativas: en Estados Unidos se está utilizando en algunos casos el sistema de banda de caucho, que tiene un costo adicional de aproximadamente U$S 30.000. En Argentina, el más utilizado sería el neumático dual, dado que resulta fácil adaptar la cosechadora al traslado y es también muy estable en el campo, con baja compactación y buena estabilidad lateral; este último aspecto es muy importante, dado que al ampliarse el ancho de los cabezales, adquiere fundamental importancia este tema.

  • Otros aspectos innovadores de las cosechadoras modernas, radicará en el sistema de engrase centralizado en forma automática, utilizando grasa líquida, lo que favorece al mantenimiento, reduce desgastes y roturas, y amplía el tiempo operativo.

  • Para anotar y tener en cuenta, son los nuevos desarrollos en esparcidores y desparramadores de paja y granza que se están desarrollando en varias marcas y modelos de cosechadoras en todo el mundo, los cuales permiten regular la potencia y el ángulo de la distribución, según varía el contenido de humedad del rastrojo esparcido.

  • La uniformidad de entrega del material ingresado a la cosechadora, es clave en una máquina de gran ancho de valor en un sistema de siembra directa continua, como es el caso de Argentina, por lo que las cosechadoras modernas vendrán equipadas con sistemas. La cosechadora inteligente electrónica e hidráulicamente que mantenga automáticamente al flujo de alimentación constante, variando la velocidad de avance frente a variaciones del rendimiento, es ya una realidad en la CLAAS 600, pero se sabe que Case - New Holland y John Deere disponen del sistema y lo pondrán a disposición en poco tiempo. También se sabe que algunos fabricantes argentinos están desarrollando el sistema y en un corto plazo estará en período de evaluación.

  • Todas las nuevas cosechadoras saldrán de fábrica con el monitor de rendimiento con posicionamiento satelital, algunas con autoguía y experimentalmente con equipamiento de sensores de calidad de grano (proteína/aceite). Muchas cosechadoras también incorporarán el kit de transmisión de datos por GPRS con acceso de datos por Internet (este equipamiento ya tiene desarrollo nacional).
     

El productor debe estar consciente que el buen equipamiento de la cosecha y el cabezal, la capacitación del operario y el tiempo invertido en regular y evaluar pérdidas, reduce las mismas significativamente. Los kg/ha recuperados por eficiencia de cosecha deben ser repartidos equitativamente entre el dueño del cultivo y el dueño de la cosechadora, al menos, cuando se trabaja por debajo de la tolerancia de pérdidas propuestas por el INTA PRECOP. Invierta tiempo en evaluar pérdidas junto a su contratista, utilice los aros del INTA PRECOP.

  
Para mayor información sobre eficiencia de cosecha de Maíz y evaluación de pérdidas, dirigirse a:

Proyecto INTA PRECOP.
Unidad Ejecutora INTA EEA Manfredi.
Ruta 9, km 636 (5988)
Manfredi, Córdoba, Argentina.
Tel/Fax: 03572 – 493039.
Web: www.cosechaypostcosecha.org
Email: eeamanfredi.agroind@inta.gob.ar 

  

Autores:
Ing. Agr. M.Sc. Mario Bragachini (Unidad Ejecutora Módulo Cosecha INTA PRECOP).
Ing. Agr. José Peiretti (Unidad Ejecutora Módulo Cosecha INTA PRECOP). 
   

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INTA EEA Manfredi. Ruta Nac. 9, km. 636. (5988) Manfredi, Córdoba. TE: (03572) 493039 / 493053 / 493058 int. 133
E-mail: eeamanfredi.agroind@inta.gob.ar - eeamanfredi.ap@inta.gob.ar 

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