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Ensayos

Junio 2015

Efectos del uso de neumáticos radiales vs convencionales en la siembra directa del cultivo de trigo

Diferencias de compactación de suelo y consumo de combustible
  

Introducción 

El tractor es un vehículo autopropulsado utilizado en el campo como la unidad de potencia por excelencia, implementado para traccionar y accionar distintos implementos del sistema agropecuario y el cual fue evolucionando con el tiempo para adaptarse a las nuevas necesidades y requerimientos que demandan los cambios que van sufriendo los sistemas productivos de nuestro país y el mundo.

Los tractores agrícolas con buenas prestaciones comenzaron a fabricarse en el mundo a partir de los años ’30, con la aparición de los rodados neumáticos, hecho que permitió el inicio de diseños de tractores que pudieran funcionar a más velocidad dada una menor relación peso/potencia, que en el año 1940 llegó a los 100 kg/hp. El uso del tractor con neumáticos agrícolas comenzó a difundirse primero en Europa y en Estados Unidos, llegando a adoptarse masivamente en Argentina recién unos cuantos años después. En nuestro país hasta el año 1950 hubo poco uso de tractor, con dominio de la labranza y la siembra con tracción por caballo

Desde mediados de los ´50, con el inicio de la fabricación nacional de tractores con motores diesel, se logra una rápida adopción en nuestros campos para traccionar distintos implementos de labrazanza y siembra. En busca de mayor capacidad de trabajo, a mediados de los ’70, todos los modelos comercializados en el país adoptan definitivamente los sistemas hidráulicos con accionamiento desde el puesto de comando, posibilitando de esta manera la utilización de máquinas agrícolas más pesadas y de mayor tamaño. Este hecho fue acompañado con un incremento de la potencia promedio, reduciendo la relación peso/potencia a 60 kg/hp. Es decir, se produce una evolución hacia modelo de tractores más livianos y ágiles ya con dirección hidráulica. Ya en la década del ’80, en pleno auge de la labranza tradicional e inicio de la labranza vertical (cincel y cultivador de campo), se popularizaron los tractores de doble tracción con potencias promedio que iban de los 90 a 120 hp.

A partir de los ’90, el tractor agrícola en Argentina, adoptó mayoritariamente los motores con sobrecarga de aire a través de turbo e Intercooler, lo que provocó un incremento de potencia del orden del 25%l sin aumentar el peso del tractor, logrando así una relación peso/potencia de 50 kg/hp. A finales de esta década, con la adopción masiva de la Siembra Directa y la tolva autodescargable de 14 toneladas, los tractores crecieron en potencia superando en el año 2000 los 130 hp promedio y con alta exigencia de potencia hidráulica.

En la actualidad, con la generalización de la Siembra Directa continua que se produjo en Argentina, el tractor agrícola es utilizado muy poco a nivel de productor con campo propio, siendo más adoptado por contratistas de cosecha (40% actual tiene ese destino) y prestadores de servicios de Siembra Directa (25%), requiriendo en ambos casos tractores de potencia superior a los 160 hp y en su gran mayoría de tracción asistida, que generen baja compactación en los lotes y bajo consumo específico de combustible.

Si bien a lo largo de la historia de la evolución del tractorse ha ido disminuyendo la relación peso/potencia, este es por naturaleza un vehículo con una alta relación kg/hp, que debe ser capaz de desarrollar trabajos de tracción y priorizar la oferta de fuerza por sobre la velocidad de desplazamiento. La necesidad de contar con un vehículo pesado y el requerimiento de ser capaz de erogar importantes esfuerzos tractivos, traen como consecuencia la deformación de los suelos.

Los neumáticos son justamente los elementos que vinculan el tractor con el suelo y deben cumplir una serie de funciones que interactúan y a veces son antagónicas entre si. Deben soportar un importante valor de carga normal (peso) que en relación a la superficie de contacto no debe sobrepasar la capacidad de soporte de los suelos, los cuales son siempre deformables. Es decir, poder auto transportarse sin hacer demasiada huella (Draghi, L. 2006).

Por otro lado, deben ser capaces de entregar la fuerza tangencial demandada sin sobrepasar la resistencia la corte del suelo (patinamiento). Además deben brindar suspensión, lograr un adecuado despeje del tractor y transmitir las fuerzas de propulsión, frenado y conducción. Todas las funciones descriptas deberán ser realizadas provocando un mínimo impacto sobre el suelo.(Draghi, L. 2006).

La interacción de neumático con el suelo es un fenómeno físico muy complejo en el cual intervienen variables relativas al tipo de construcción, dimensión, presión de inflado, lastre, tipo de dibujo de la banda de rodamiento, así como la característica de la gran variedad de suelos existentes y su estado en el momento de la labor agrícola.(Draghi, L. 2006).

El productor y el contratista tienen en su mano importantes variables que modificándolas le permitirá conseguir mejoras de rendimiento a campo, principalmente en lo que respecta a compactación y consumo de combustible.

Entre estas variables se destacan el tipo de neumáticos y su presión de inflado, las cuales juegan un papel importante en cuanto a compactación del suelo, pues se debe tener en cuenta que el suelo no solo soporta el peso propio de la máquina, sino también fuerzas de tracción y vibraciones. La acción de los neumáticos provoca hundimiento, patinamiento y por ende mayor compactación del suelo (Smith et al., 2005). Diversos autores reportan reducciones en la porosidad e incrementos en la densidad aparente y resistencia a la penetración (Hamza y Anderson, 2005).
 

En esta prueba a campo realizada por INTA en asistencia técnica de Bridgestone Argentina y Pauny S.A se pretendió evaluar los efectos del uso de neumáticos radiales en comparación a convencionales en la siembra directa del cultivo de trigo, utilizando un tractor representativo del mercado argentino con el objetivo de determinar los cambios en las propiedades físicas del suelo y el consumo de combustible

  

  

Participantes del Ensayo:
Federico Sánchez (INTA Manfredi) Hernán Ferrari (INTA Concepción del Uruguay) Guillermo Gerster (INTA Roldán) Gastón Urrets Zavalía (INTA Manfredi) Luciana Magnano (INTA Oliveros) Juan Pablo Ro (Universidad de Villa María - Facultad de Ciencias Agropecuarias) José Peiretti (INTA Salta) Ruben Sargiotti (Bridgestone Argentina SAIC) Ignacio Lupi (Pauny S.A)
 

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