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Categoría: Soja | Calidad 

Humedad de la Semilla como Atributo de Calidad

Ing. Agr. (Ph.D.) Roque Mario Craviotto 
Grupo de Trabajo Tecnología de Semillas. 
EEA INTA Oliveros - INTA/Cersan
 

El crecimiento de la semilla de soja, dentro del ambiente que le proporciona la chaucha o vaina, experimenta un proceso continuo a partir del estadio R5 y hasta culminar en su tamaño máximo cuando llega a finales de R6.

Todo lo que cada semilla acumula en términos de sustancias minerales, y lo que sintetiza en forma de macromoléculas, lo hace gracias a la introducción de agua proveniente de la planta madre. Los elementos minerales que no estén presentes en el suelo no lo estarán tampoco en la semilla, por lo que cada lote de semilla es único y no volverá a repetirse en las sucesivas campañas agrícolas. Podemos diferenciar cuatro formas principales del agua en la semilla y los mismos son denominados como agua libre, agua capilar, agua estructural y agua de constitución. Todas estas formas representan una función y un estado particular del agua como parte constitutiva o integrante de las diferentes estructuras anatómicas de la semilla. De tal manera que el agua libre está representada por aquella presente entre las macroestructuras seminales; el agua capilar se presenta circulando en los finos capilares de los tejidos; el agua estructural compone los sistemas de células de los diferentes órganos seminales y el agua de constitución forma parte integrante de moléculas y macromoléculas complejas.

Por lo explicado anteriormente no tardamos en darnos cuenta que cuando se nos dice que un lote de semillas posee un determinado porcentaje de humedad, por ejemplo 13%, ello no significa que todas las semillas tengan dicho valor de humedad, y mucho menos que las diferentes estructuras seminales de una misma semilla posea igualmente dicho valor. De tal manera que la presencia de humedad puede ser variable entre las semillas individuales y mucho más entre semillas diferentes de dos lotes cualquieras.

El contenido de humedad tiene una enorme incidencia para la conservación del lote y afecta directamente a la longevidad de la semilla. La importancia del contenido de humedad tiene dos implicancias fundamentales: en primer lugar es necesario que mantenga un valor mínimo adecuado para el sostenimiento de la vida de la semilla, y en segundo lugar no es conveniente que sobrepase un valor máximo para la conservación de su longevidad. En ese entorno de valores de humedad mínimo-máximo es que nuestro lote podrá retener a los atributos de mayor peso en el momento de intentar implantar el cultivo: viabilidad, germinación y vigor. Estos tres componentes básicos de la calidad son afectados por el contenido de humedad del lote y la interacción de este factor con la temperatura y el tiempo de duración del almacenamiento. En las últimas campañas de soja, numerosos lotes han sido cosechados con niveles de entre 8 y 11% de humedad, e incluso lotes de orígenes particulares han ingresado a los diferentes procesos de la poscosecha con 7% de humedad de semilla. Ante esta situación se debe plantear un manejo muy diferente durante la conservación y clasificación, e incluso las practicas habituales de curado. Ante esta situación se debe plantear un manejo muy diferente durante parte de lo poscosecha y clasificación, e incluso las prácticas habituales de curado y/o inoculado. Si bien los lotes de semilla de soja tienden naturalmente a equilibrar su propio contenido de humedad con la humedad relativa del ambiente del almacenamiento, sea este un galpón o un silo, el comportamiento de los lotes sobresecos es muy distinto. Por un fenómeno físico denominado histeresis, para una determinada humedad relativa ambiental (por ej. 70%), tanto los lotes sobresecos como los que poseen mayores tenores de humedad, elevaran o disminuirán respectivamente su propio contenido de humedad con el objetivo de alcanzar una humedad de equilibrio con la del ambiente de conservación. Sin embargo los lotes sobresecos que se van rehumedeciendo nunca llegan a alcanzar un contenido de humedad de equilibrio igual a la que logran los lotes más húmedos que se van secando a fin de equilibrar también ellos su humedad con la del ambiente. La consecuencia de ello es que los lotes con bajo contenido de humedad continuaran siendo sobresecos, independientemente de su ambiente de conservación, y su fragilidad estructural afectará todo su manipuleo. Por tal motivo cualquier proceso de aireación/enfriamiento deben tener en cuenta este bajo contenido de humedad inicial a fin de evitar aumentar aún más el efecto negativo del sobresecado inicial de la semilla.

Como consecuencia de ello se generan fisuras y fracturas con cada movimiento del granel, con lo que se aumenta el porcentaje de grano partido y quebrado y se ve afectada la viabilidad, germinación y vigor como atributos imprescindibles de una buena simiente. Durante la pos-siembra se generan plantulas anormales y con dificultades para emerger, con lo que todo el proceso de implantación inicial se ve severamente afectado.

Como soluciones parciales a esta problemática es que deberemos tener en cuenta el uso de cintas transportadoras o bien chimangos recubiertos internamente con gomas especiales, reducir el número de pasadas por los mismos, seleccionar adecuadamente las maquinarias de procesamiento y por último emplear caldos de curado/inoculado que nunca superen los 450-500cc por cada 100 Kg de semillas. Estos menores caldos exigen el uso de elementos distribuidores constituidos por cepillos o bien sistemas neumáticos con un eficiente atomizador de los productos de curado.

El sobresecado de la semilla dentro de su propia vaina, estando almacenada en la planta, con el correspondiente fisurado antes de ser cosechado el lote implica encontrar soluciones relacionadas con la misma generación del cultivar. Así, todas aquellas características de la variedad, tales como densidad, longitud, color y pilosidad de la vaina, color y espesor de la piel de las vainas y cualquier otra característica botánica diferencial, podría llegar a ser muy útil en el momento en que el lote de producción de semillas tenga que enfrentar un ambiente con alto grado de insolación, luminosidad, vientos y temperaturas estresantes.
  

Foto1: Contenido de humedad final de lotes de semillas sobresecas luego de alcanzar su equilibrio con la humedad relativa del ambiente de conservación.

   

Foto2: Característica de particularidad de los atributos de calidad (viabilidad, germinación, vigor, sanidad, pureza genética, integridad física, tamaño, densidad, peso, color, forma, etc) de cada lote de semillas dentro y entre diferentes campañas de producción de simiente.

   
 

Autor: 
Ing. Agr. (Ph.D.) Roque Mario Craviotto 
Grupo de Trabajo Tecnología de Semillas. 
EEA INTA Oliveros - INTA/Cersan

 

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